Siempre pensé que haría realidad mis sueños con tan solo escribirlos. ¡Qué ingenua! No eres especial, ni siquiera escribes bien. Tan solo eres una mente obsesionada que se cree poseída por el espíritu de la luna. No es cierto, soy una persona equilibrada, pero muy sensible. ¿Con qué autoridad me criticas? Con la que tú me has otorgado. Fíjate bien: ¿Ves algún guion que demuestre que esto es un diálogo? —Estás hablando en sueños. Muévete, que llegarás tarde al trabajo. He dejado tu delantal recién planchado sobre la mesa de la cocina. Moon Naciente Imagen de Pixabay