Tres microrrelatos salvajes. Recordad que en un discurso narrativo no separar autor y voz está penado con la muerte. MICRO SALVAJE No tengo que someterme a psicoanálisis para saber que estoy sufriendo una fase de hipersensibilidad reactiva nivel ocho. Espero que se me pase, tan solo necesito un bate de béisbol. VIDA FAMILIAR DE UN PSICÓPATA —¡Estoy harta de tener que pasar la fregona cada vez que te encaprichas de una rubia! —Lo siento, mi amor. ¿Te acerco la lejía? Y AHORA LLÁMAME FEMINAZI Primero los aturdía con un espray. Luego los violaba con una lima de hierro —de esas que se usaban antiguamente en los mataderos—, provocándoles desgarros anales y perforaciones en el intestino. Ninguno merecía sobrevivir. Ellas no lo habían cons e guido. Antes de desaparecer dejaba una nota firmada: Némesis. (Nunca descubrieron mi identidad). Imagen IA Moon Naciente
Microrrelatos, poemas, un compendio de la brevedad. Perdón por la sangre.