Un microrrelato.
EL JUEGO
Los gritos se escuchaban por toda la casa, pero el niño siguió jugando. Pronto las amenazas de su padre chocarían contra las murallas del castillo de Lego que estaba construyendo.
Foto de Jason Leung en Unsplash
Microrrelatos, poemas, un compendio de la brevedad. Perdón por la sangre.
Un microrrelato.
EL JUEGO
Los gritos se escuchaban por toda la casa, pero el niño siguió jugando. Pronto las amenazas de su padre chocarían contra las murallas del castillo de Lego que estaba construyendo.
Duro contraste de la infancia inocente con lo peor de un ser humano. Una historia tan breve como intensa un abrazo, Txaro
ResponderEliminarLa inocencia es un arma de doble filo: parece que nos salva, pero al final, acaba destruyéndonos.Muchas gracias, Ángel. Abrazo de vuelta.
EliminarSiempre serás buena en los micro. Dura imagen y peor situación. Me gustó, Moon.
ResponderEliminarMuchas gracias, Pilar. Hay tantos niños buscando refugio...
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